En 1495, durante su segundo viaje tras el descubrimiento de América, Cristóbal Colón fundó el fuerte de Santiago, en la ribera Este del río Yaque del Norte.
Cuando en 1515 por orden de Nicolas de Ovando (gobernador y administrador colonial de La Española desde 15 de abril de 1502 hasta 10 de julio de 1509) fue trasladado el asentamiento primitivo desde orillas del río Yaque al Solar de Jacagua, los españoles que habían venido llamando a la villa «Santiago», en recordación de Santiago de Compostela, ciudad de Galicia en la Madre Patria, le agregaron «de los Caballeros», según se dice, porque allí se estableció la mayor parte de los Hidalgos de la Isabela y que conservaban privilegios reales propios de la Orden Española.
¡Santiago…! Era el grito con que los españoles durante la Reconquista, en su propio país, invocaban a su patrón al romper la batalla. Pero además, Santiago de Compostela, fundada en el Siglo IX, fue el más importante centro de peregrinación de la Edad Media y a ella acudían fieles de todos los países europeos para visitar la tumba del Apóstol Santiago localizada allí.
Las peregrinaciones al sepulcro del Apóstol, llenan toda la Edad Media y buena parte de la Edad Moderna. El itinerario se hacía por una famosa vía conocida como «El Camino de Santiago», transitado por los viajeros de Occidente organizados en romerías, a lo largo de los Montes Cantábricos en su vertiente atlántica; estas peregrinaciones llegaron a ser usuales en la cristiandad europea y se hicieron particularmente intensas de las romerías invariablemente recogían conchas de caracoles (veneras), para mostrarlas al regreso a sus lugares de origen como prueba de que habían visitado la tumba del Apóstol Santiago y conservarlas como recuerdo de su peregrinación.
Con la tradición, las veneras (o conchas marinas) se convirtieron en símbolo del Apóstol Santiago.
Al otorgarse en 1508 el Real Privilegio de Concesión de Armas a la Villa de Santiago en la isla Hispaniola (Hoy Santiago de los Caballeros), la figura heráldica que se incluyo en su escudo fue venera. La Cédula Real, fue firmada por el Rey Fernando el Católico como administrador de los reinos de su hija doña Juana I de Castilla, dice textualmente: «En campo de gules cinco veneras dispuestas en sotuer; bordura de plata cargada de siete veneras de gules. Timbrado de Corona Real Abierta».
Los 30 caballeros
Quiénes fueron esos caballeros de los que se habla desde hace siglos, pero sin identificarlos… No es fácil conseguir los nombres de los 30 Caballeros que fundaron el primer Santiago de América, pero estos son unos nombres bastantes probables si se tiene en cuenta que aparecen en el primer censo levantado en Santiago cuando estaba ubicado en Jacagua.
Y señala Casals Pastoriza que «Los Caballeros que fundaron a Santiago eran higaldos de calificada nobleza y se dice que pertenecían a la antigua orden de caballería del Apóstol Santiago».
El censo a que alude Casals Pastoriza fue realizado en el año 1514, según, Edicto Municipal de la Época y contiene 30 nombres de personales españoles, los probables fundadores de la Villa véanlo aquí:
Antonio de Vallejo
Francisco de Monroy
Alonso Murcia de López
Sebastián Brossa
Diego de Alcorán
Juan Castillo Mejía
Juan Barriga
Fernando Suárez
Pedro Zayas
Manuel Ovando
Alonso Pérez Herrera
Francisco de Arroyo
Juan Barba
Alonso de Burgos
Juan de Barcuros
Alonso de Castillo
Francisco Barrasa
Blas Díaz de Carrión
Logroño de Buenrostro
Fernando de Brizuela
Juan Arroyo de La Vega
licenciado Juan Herrera
Alonso Rivera de Barlanga
García Ezquerra
Juan Fernández de Almonacid
Juan Gutiérrez de la Cova
Gonzalo Bernal
Tomás García de Herrera
Francisco de Leza
Diego Minaya









