Politólogo RD ve salida Maduro fue producto de traición interna

SANTO DOMINGO.— Para el consultor político dominicano, Rafael Céspedes Morillo, la captura de Nicolás Maduro, la madrugada del 3 de diciembre pasado en Caracas, no fue un simple golpe externo ni una acción aislada de fuerzas extranjeras.

A su juicio, se trató del resultado de una fractura interna en el corazón del poder venezolano, alimentada por traiciones, filtraciones de alto nivel y una operación diseñada con precisión milimétrica.

Entrevistado en el programa Propuesta de la Noche, por Teleimpacto bajo la conducción del periodista Manuel Jiménez, manifestó que sin la colaboración desde dentro del propio régimen, el desenlace no habría sido posible.

Céspedes Morillo, quien trabajó de cerca con el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez y que  conoce de primera mano la estructura del chavismo, aseguró que desde hacía meses se percibían señales claras de un quiebre.

PRESIONES EEUU NO ESTABAN ORIENTADAS A ATAQUE FRONTAL

“Era evidente que ahí se iba a armar algo”, afirmó, al señalar que las presiones de Estados Unidos no estaban orientadas únicamente a un ataque frontal, sino a provocar un “cisma interno” que debilitara el círculo de poder.

Uno de los elementos centrales de su análisis fue el papel de las recompensas y los incentivos económicos como detonantes de la traición.

Céspedes Morillo recordó que “50 millones de dólares es un atractivo demasiado grande para cualquier nivel”, aludiendo a ofertas que, aunque negadas oficialmente por Washington, habrían creado las condiciones para que alguien dentro del régimen decidiera colaborar.

FIGURAS DE GRAN PODER EN VENEZUELA HABRÍAN «VENDIDO A MADURO»

En ese sentido, consideró lógico que Estados Unidos rechace públicamente la efectividad de las recompensas, ya que admitirlo implicaría reconocer que un alto funcionario traicionó al poder.

Al referirse a los posibles responsables internos, el consultor enumeró a las figuras clave del chavismo: Delsy Rodríguez, Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López.