En su Enciclopedia de la Política, Rodrigo Borja sostiene que la fecundidad de la idea socialista produjo, a través del tiempo, diferentes tipos de socialismo y, entre ellos, uno llamado democrático porque cree en el poder fecundante de la libertad, en el establecimiento de gobiernos legitimados por la voluntad popular, en el sistema de economía mixta y en la independencia nacional respecto de centros ideológicos o políticos externos.
Por su lado, Thomas Meyer, afirma que todas las teorías de un socialismo democrático representan un concepto igualitario de justicia, afirman el Estado constitucional democrático, luchan por la seguridad del estado de bienestar para todos los ciudadanos, quieren limitar la propiedad privada de una manera socialmente aceptable e integral, y regulan políticamente el sector económico.
El expresidente y líder socialista español, Felipe González, definió al socialismo como “la profundización del concepto de la democracia”. De esta manera, el entrañable amigo de José Francisco Peña Gómez, sitúo la ideología socialista en el nivel superior de la democracia.
Sin embargo, el histórico líder del Partido Socialista Obrero Español, quien fue uno de los principales responsables de la expansión de la Internacional Socialista hacia América Latina, junto al alemán Willy Brand, al sueco Olof Palme, al austriaco Bruno Kreisky y al portugués Mario Soares, con la referida definición, se acercó más al socialismo democrático que al propio socialismo europeo.
La primera reunión de los socialdemócratas europeos en América se celebró, en el año 1976, en Caracas. Cuatro años después, del 26 al 28 de marzo de 1980, fue celebrada en Santo Domingo una exitosa Conferencia Regional para América Latina, la cual fue motivada por José Francisco Peña, líder del Partido Revolucionario Dominicana, que fue uno de los primeros cinco partidos latinoamericanos que formaron parte de la Internacional Socialista.
Por haber sido la ideología del Dr. Peña Gómez, el socialismo democrático fue consagrado en el artículo 2 de los nuevos Estatutos como la ideología del Partido Revolucionario Moderno.
En ese sentido, desde su fundación, el Partido Revolucionario Moderno ha sido un partido programático, lo cual se comprueba en el hecho de que en las elecciones en las que ha participado le ha presentado al electorado programas orientados en el socialismo democrático.
No obstante que las ideologías, como sostiene Sartori, en cierta medida han llegado a su fin, lo que no ha desaparecido es el uso de las palabras derecha e izquierda.
Entonces, ¿es el Partido Revolucionario Moderno de izquierda o de derecha? Sin dudas, es un partido de izquierda, tomando en consideración que, conforme a sus Estatutos, su ideología es el socialismo democrático.
Otra razón que lo sitúa a la izquierda, es que su accionar está dirigido a que la República Dominicana se consolide como un Estado Social y Democrático de Derecho, fundado en el respeto de la dignidad humana, los derechos fundamentales, la soberanìa popular y la separación e independencia de los poderes públicos.
Finalmente, para la calificación del Partido Revolucionario Moderno como de izquierda, se debe tomar en cuenta que está regido, de conformidad con los Estatutos, por los valores supremos y principios fundamentales de la dignidad humana, la libertad, la igualdad, el imperio de la ley, la justicia, la solidaridad y el bienestar social, la defensa del medio ambiente, así como la lucha contra la corrupción y la impunidad.