– El aspirante presidencial por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Francisco Domínguez Brito, advirtió que una eventual fusión entre el Ministerio de Educación (MINERD) y el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT) tendría consecuencias negativas para la calidad educativa y la formación del capital humano en la República Dominicana.
Domínguez Brito sostuvo que no se trata de un simple ajuste administrativo, sino de una decisión de alto impacto que podría afectar seriamente la capacidad del país para preparar a su población de cara a los desafíos del desarrollo económico y social.
“Resulta profundamente preocupante que se plantee la fusión de ambos ministerios. No es un tema menor. Es una decisión que puede comprometer la calidad de la educación y la formación del capital humano que necesita la República Dominicana para avanzar”, expresó.
El exsenador por Santiago explicó que la educación inicial, básica y media enfrenta retos urgentes y específicos, como la mejora de los aprendizajes, el fortalecimiento de la formación docente, la reducción de la deserción escolar y el cierre de brechas territoriales. En contraste, señaló que la educación superior tiene desafíos propios, vinculados a la investigación, la innovación, la ciencia y la empleabilidad.
En ese sentido, advirtió que diluir las responsabilidades institucionales o confundir los distintos niveles educativos representa un error estratégico que puede afectar la eficacia de las políticas públicas en el sector.
Domínguez Brito afirmó que los países que han logrado avances sostenidos en productividad y bienestar social han fortalecido sus sistemas educativos mediante instituciones especializadas, con funciones claras y una articulación coherente, no mediante improvisaciones.
Asimismo, criticó al gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM), al considerar que esta iniciativa revela desconocimiento del sistema educativo nacional y podría responder a la intención de reducir los recursos del 4 % del PIB destinados a la educación para cubrir déficits fiscales derivados —según dijo— de una gestión ineficiente.
“La educación no puede ser objeto de experimentos apresurados ni de decisiones motivadas por necesidades fiscales coyunturales”, enfatizó.
Finalmente, Domínguez Brito reiteró que el desarrollo del capital humano requiere instituciones sólidas, visión de largo plazo y políticas responsables, y advirtió que debilitar el sistema educativo constituye un riesgo que el país no puede permitirse.










