MIAMI, Florida. – La República Dominicana y Estados Unidos avanzan en la construcción de cadenas de suministro integradas, resilientes y competitivas. Esto se debe a las ventajas competitivas, la estabilidad macroeconómica y el clima favorable para la inversión que ofrece el país, así lo destacó el ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Eduardo -Yayo- Sanz Lovatón, durante su participación en la conferencia “Perspectivas de las Américas 2026”.
“Hoy competimos como plataformas, no como países aislados”, afirmó Sanz Lovatón, al señalar que la República Dominicana ofrece proximidad geográfica, capacidad industrial, reglas claras, fortaleza logística, talento competitivo y estabilidad institucional, elementos que la posicionan como un socio clave de Estados Unidos y como un polo atractivo para las inversiones en América Latina y el Caribe en este proceso.
En su ponencia en el panel “Navegando la logística: abriendo oportunidades en el hemisferio occidental”, organizado por la Asociación de Cámaras de Comercio Americanas en América Latina y el Caribe (AACCLA), de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, el ministro manifestó que la República Dominicana es un proveedor estratégico del mercado estadounidense.
Comercio entre RD y EE. UU.
En ese sentido, detalló que el comercio entre la República Dominicana y Estados Unidos en 2025 ascendió a US$18,977 millones, con un crecimiento interanual de 2.7%. De ese total, las exportaciones dominicanas alcanzaron los US$7,124 millones, mientras que las importaciones desde EE. UU. sumaron US$11,852.9 millones.
Asimismo, explicó que la República Dominicana es el país del DR-CAFTA con el que Estados Unidos mantiene el mayor superávit comercial. Entre 2015 y 2024, EE. UU. acumuló un superávit con la República Dominicana superior a los US$42,000 millones, lo que significa que “la República Dominicana contribuye a reducir el déficit comercial estadounidense”.
Al referirse a las zonas francas, sostuvo que actualmente en el país operan 860 empresas en 97 parques, las cuales generan más de 200,000 empleos directos, consolidándose como uno de los principales motores del crecimiento económico. Sus exportaciones en 2025 alcanzaron un máximo histórico de US$8,604 millones (US$6,319.4 millones hacia EE. UU.), con una inversión acumulada de US$7,735 millones, de la cual el 29.8 % es de origen estadounidense. Los dispositivos médicos, interruptores eléctricos y la joyería fina continúan siendo los principales bienes exportados.
El funcionario también destacó que la inversión extranjera directa alcanzó los US$5,032.3 millones al cierre de 2025, lo que representa un aumento de US$509.1 millones (11.3 %) con respecto a 2024. “Esta capacidad refleja la solidez de los fundamentos del país, además del firme apoyo del Gobierno a la inversión extranjera”, afirmó el ministro.






