La rapera estadounidense Doja Cat provocó una fuerte controversia en Paraguay al insultar y pelearse con los fans en una accidentada gira, en la que el único concierto que tenía programado no pudo llevarse a cabo debido a las lluvias.
Más allá de la suspensión del recital, que no fue su responsabilidad sino de una emergencia climática, el enojo de sus seguidores se debe a que la artista los maltrató y se quejó de que no fueron a verla al hotel en el que se hospedaba.
«Hubo una tormenta en Paraguay y el show se canceló. Cuando salí del hotel a la mañana siguiente, no había nadie en la puerta del hotel esperando por mí. Supérenlo… ni uno«, escribió en una serie de tuits que después eliminó.
La indignación en su contra fue inmediata, ya que fotos y videos de diferentes medios y de usuarios de redes sociales demostraron que sí había público esperándola y que ella jamás salió a saludarlos. Además, le criticaron que se preocupara más por su ego que por los daños que pudieran causar las lluvias a los paraguayos.