Fuente: El Nuevo Diario.
El decreto establecía la constitución del Fideicomiso Público para la Gestión del Teleférico de Puerto Plata (FI-TEPP), concebido como una estructura financiera independiente para administrar de forma transparente los recursos generados por esta infraestructura turística.
Asimismo, contemplaba una duración de hasta 40 años para esta figura, además de facultarla para gestionar financiamiento, administrar activos, ejecutar proyectos y garantizar la sostenibilidad del teleférico.
Como parte del proceso se establecía un período de transición de hasta 24 meses, durante el cual el Patronato del Teleférico de Puerto Plata mantendría funciones operativas mientras se implementaba el nuevo modelo de gestión.
De acuerdo con el decreto, el fideicomiso tendría como objetivo gestionar la planificación, operación y mantenimiento del teleférico, así como impulsar el desarrollo de servicios turísticos complementarios en la zona fortaleciendo el posicionamiento de Puerto Plata como destino.
El documento disponía que el Estado dominicano a través del Ministerio de Turismo, actuaría como fideicomitente y fideicomisario mientras que Fiduciaria Reservas, S.A., fungiría como entidad fiduciaria encargada de la administración de los recursos.
Asimismo, se creaba un Consejo Técnico integrado por representantes del Gobierno y del sector turístico, presidido por el ministro de Turismo, responsable de la toma de decisiones estratégicas del fideicomiso.
La disposición tenía como finalidad fortalecer la infraestructura turística, mejorar la experiencia de los visitantes y dinamizar la economía en la provincia Puerto Plata.
Así funcionaría el fideicomiso
El decreto establecía que el fideicomiso tendría como finalidad recibir y administrar en propiedad fiduciaria los activos, bienes y derechos vinculados a las operaciones del Teleférico de Puerto Plata, garantizando su uso en función de los objetivos del proyecto.
Asimismo, contemplaba la provisión de servicios de alta calidad a los usuarios, junto con el desarrollo y diseño de una visión turística del destino, alineada con las normativas ambientales y de desarrollo sostenible de la zona.
La estructura también preveía la participación en procesos coordinados con el Sistema de Transporte Masivo de la República Dominicana (FITRAM), entidad responsable del desarrollo de la infraestructura del nuevo teleférico.
Entre sus funciones se incluía la contratación de asesores para la evaluación de proyectos, así como la implementación de mecanismos de control y auditoría que aseguraran la transparencia en la gestión.
De igual forma, el fideicomiso tendría la responsabilidad de administrar su patrimonio conforme a las directrices del fideicomitente y del Consejo Técnico, además de suscribir acuerdos con entidades públicas y privadas para el desarrollo de iniciativas vinculadas al teleférico.
Estas disposiciones buscaban estructurar un modelo de gestión integral que garantizara la sostenibilidad operativa, financiera y turística del sistema.








