Por Thania Urías
El pasaporte dominicano termina 2026 en el puesto 63 del índice Henley, con acceso sin visa o con visa a la llegada a solo 72 destinos, y sin entrada libre al espacio Schengen, a Estados Unidos, Canadá ni al Reino Unido. La nueva libreta electrónica todavía no cerró esa brecha.
La posición es crítica. En el Global Passport Power Rank de Passport Index ocupamos el puesto 65 con un Mobility Score de 83. Quedamos por encima de Cuba (puesto 77, 58 destinos) y Haití (puesto 85, 50 destinos), pero por debajo de todos los demás países de América Latina y el Caribe.
Peor aún, la tendencia es a la baja. El Mobility Score del pasaporte dominicano cayó de 86 en 2023 a 83 en 2026. Mientras otros avanzan, nosotros retrocedemos.
LA DISTANCIA CON LOS VECINOS
La distancia con los líderes regionales es amplia y dolorosa. Chile encabeza América Latina en el puesto 13 mundial con 175 destinos accesibles. Brasil y Argentina comparten el puesto 16 con 169 destinos, mientras México ocupa el 21 con 157 y Uruguay el 22 con 156.
En el Caribe y Centroamérica el rezago es más evidente. Costa Rica y Panamá, líderes centroamericanos, comparten el puesto 26 con 148 destinos, más del doble que República Dominicana. Jamaica, con una población mucho menor, figura en el puesto 56 con 86 destinos, 14 más que nosotros.
Incluso países con menor peso económico nos superan por mucho: Paraguay (puesto 29, 145 destinos), Perú (puesto 31, 142 destinos) y Colombia (puesto 37, 130 destinos). Hasta Bolivia y Surinam, con 78 destinos cada uno, y Guyana con 88, nos dejan atrás.
EL NUEVO PASAPORTE ELECTRÓNICO NO BASTA
En enero de 2026, el gobierno lanzó oficialmente el nuevo pasaporte electrónico. El presidente Luis Abinader y la primera dama Raquel Arbaje recibieron las primeras libretas. La captura de datos biométricos comenzó el 19 de febrero.
El documento incluye una hoja de policarbonato multicapa con grabado láser, un chip encriptado con tres niveles de seguridad y más de 130 medidas de protección. Está conectado al Sistema Global de Validación de Pasaportes de la OACI, lo que permite a otros países confirmar su autenticidad en tiempo real.
El director general de Pasaportes, Lorenzo Ramírez, lo explicó así: «Le dices a esa frontera donde llegas: mira, ese pasaporte es confiable». Y aclaró: «Una vez logramos esa confianza, el Ministerio de Relaciones Exteriores debe hacer todos los acuerdos con los diferentes países».
Es decir, la libreta nueva es solo el primer paso. Sin acuerdos diplomáticos, no sirve de mucho.
EL FRAUDE DOCUMENTAL: EL VERDADERO OBSTÁCULO
El canciller Roberto Álvarez identificó en junio de 2026 el principal escollo para acceder al espacio Schengen sin visa: la tasa de documentos fraudulentos detectados en procesos migratorios y consulares supera el umbral del 10% que exigen las autoridades europeas.
«Tenemos la confianza de que tarde o temprano vamos a lograr el acceso al espacio Schengen sin necesidad de visado», declaró Álvarez en el programa Gepiano Podcast. La afirmación reconoce que el proceso está en marcha, pero también que el país aún no cumple los requisitos técnicos exigidos por la Unión Europea.
El pasaporte electrónico fue presentado como condición indispensable para iniciar esa evaluación. Pero las autoridades europeas también ponderan la seguridad documental, la gestión migratoria y los sistemas de verificación de identidad, factores que van más allá del diseño de la libreta.
Mientras no resolvamos el problema del fraude interno, seguiremos siendo ciudadanos de segunda categoría para viajar, aunque seamos los líderes del Caribe en llegada de turistas.







