Fuente: Externa.
SANTO DOMINGO.– Durante años, Liranyi Alonso escuchó que su estatura era un obstáculo para triunfar en el atletismo. También enfrentó comentarios sobre su físico que pudieron haber apagado el sueño de cualquier joven. Sin embargo, decidió responder de la mejor manera: corriendo.
A sus 20 años, la velocista vegana escribió una de las páginas más memorables de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 al conquistar la medalla de oro en los 100 metros planos con un tiempo récord de 11.10 segundos, confirmándose como la nueva reina de la velocidad de la región.
Pero la carrera que la llevó al podio comenzó mucho antes de la salida de la final. Fueron años de entrenamientos, sacrificios y perseverancia frente a quienes dudaban de su capacidad.
“Muchos entrenadores me dijeron que no iba a llegar porque soy muy pequeña. En la escuela también me hacían comentarios sobre mi cuerpo”, recordó.
Lejos de desanimarla, esas experiencias fortalecieron su carácter y alimentaron su determinación.
“Cada crítica, cada comentario feo, cada cosa que me hacían para derrumbarme, lo que hicieron fue hacerme más fuerte”, expresó.
EL APOYO QUE MARCÓ LA DIFERENCIA
Su historia en el atletismo comenzó con una decisión sencilla. Cuando su madre le preguntó si prefería estudiar inglés o practicar un deporte, eligió el atletismo, sin imaginar que años después se convertiría en campeona centroamericana.
La atleta reconoce que el respaldo de su familia ha sido determinante en su desarrollo.
“Con mi padre, con mi madre, desde siempre apoyándome ahí”, afirmó.
También destacó el papel de su entrenador, José Rubio, a quien atribuye gran parte de su crecimiento deportivo.
“Me ha ayudado a llegar hasta donde estoy”, señaló.
LA MIRADA PUESTA EN EL MUNDO
Aunque concluyó el bachillerato y le gustaría estudiar Medicina, especialmente Cirugía, asegura que su prioridad continúa siendo el deporte de alto rendimiento.
Tras el éxito alcanzado en Santo Domingo 2026, ya fija sus próximos objetivos en el Campeonato Mundial, los Juegos Panamericanos y los Juegos Olímpicos.
“Con Dios, con mi entrenador y con mi familia, nos vamos a ver en todos”, afirmó.
Más allá de las medallas, Liranyi desea que su historia motive a otros jóvenes a no renunciar a sus sueños por las críticas o los prejuicios.
“Me encantaría contar mi historia. No me rendí, sigo aquí y voy a seguir luchando hasta el final”, expresó.
Antes de concluir, envió un mensaje a los padres de familia para que apoyen las aspiraciones de sus hijos.
“Si sus hijos les dicen que quieren practicar algún deporte, no les quiten ese sueño de luchar y de ser alguien en la vida”, manifestó.
Con su triunfo, Liranyi Alonso no solo conquistó el oro en Santo Domingo 2026. También demostró que la disciplina, la resiliencia y la confianza en uno mismo pueden ser más rápidas que cualquier obstáculo.







