Julio Iglesias «Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer»

«Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave», asegura el cantante en un comunicado difundido a través de sus redes sociales.

Fuente: Mundo.es.

El cantante español Julio Iglesias decidió tomar la palabra y defenderse de las acusaciones en su contra. El mundo de la cultura y los ecos de sociedad temblaron el pasado martes ante las acusaciones de dos ex trabajadoras de la estrella internacional, que aseguraban haber sido víctimas de agresiones sexuales y de tratos vejatorios durante el tiempo que estuvieron empleadas en sus mansiones del Caribe. Tras un silencio de varios días, Iglesias ha decidido negarlo todo, dice, presa de un «profundo pesar»: «Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer. Esas acusaciones son absolutamente falsas y me causan una gran tristeza», ha alegado en un comunicado difundido a través de sus redes sociales.

«Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave», continúa el comunicado de Julio Iglesias, que ha contratado al abogado José Antonio Choclán, cuyo despacho, con sede en Madrid, ha intervenido en varios casos de gran notoriedad pública, entre ellos el que se siguió contra Carlos Iglesias, hermano del cantante, por fraude a Hacienda.

La contratación de Choclán, que representa también al comisionista Víctor de Aldama en la causa que la Audiencia Nacional mantiene abierta por el caso Koldo, sobre el presunto cobro de comisiones ilegales en contratos públicos de mascarillas durante la pandemia, y en un supuesto fraude millonario en el sector de los hidrocarburos, llega tras la apertura de diligencias por parte de la Fiscalía del mismo órgano judicial contra Julio Iglesias por una denuncia por agresión sexual.

Choclán defendió también a Cristiano Ronaldo en el proceso por fraude fiscal y a los también futbolistas Gabi Fernández y Ángel Lafita en el juicio por el presunto amaño del partido Levante-Zaragoza de 2011, informa Efe. Además, fue abogado de Rita Barberá en la causa por blanqueo en el Tribunal Supremo y de David Marjaliza, colaborador en el caso Púnica, entre muchos otros nombres conocidos.

«Conociendo a Julio, nadie entiende esto»

«No puedo olvidarme de tantas y tantas personas queridísimas que me han mandado mensajes de cariño y lealtad; he sentido mucho consuelo en ellas», concluye el comunicado de defensa de Julio Iglesias, de 82 años. El artista ya había trasladado, en conversación telefónica con la revista ¡Hola! el pasado miércoles, que su respuesta a las acusaciones de agresión sexual sería clara y contundente, y alegó que estaba preparando su defensa.

Antes de que Julio Iglesias tomara la palabra por sí mismo, este viernes, algunas personas de su entorno ya se habían erigido en portavoces de su defensa. El principal valedor del cantante en los medios ha sido Ramón Arcusa, del Dúo Dinámico, que en declaraciones a los medios sembró dudas sobre la falta de consentimiento de las relaciones descritas en la denuncia de las dos empleadas. «Es mi teoría: si a ti te violan, al día siguiente vas al hospital y a la Policía, pero si te agreden una noche y otra y una semana y un mes y un año… eso ya se supone que es una relación consentida. En mi opinión bastante consentida», aseguró, en una entrevista en Herrera en Cope. «Sí, parece que pasó. Y tiene que ser así, si no, no lo entiendo de otra manera. Conociendo a Julio, nadie entiende esto».

«Yo creo que Julio tiene algunas pruebas, porque aquí también parece que ha habido algún borrado de teléfono, por intereses que no aparezcan conversaciones que a lo mejor desmontarían ese tinglao«, acusó Arcusa, que subrayó que se trataba de «suposiciones» suyas. «No me ha dicho: ‘Yo estuve con esta chica’. Hubo algo, no sé hasta qué nivel. Puede ser acoso, puede ser más, no sé, pero si eso sucede repetidamente y la chica… pues eso se convierte…», dejó en el aire el cantante.

Las presuntas víctimas declararán como testigos protegidas

El Ministerio Público recibió el pasado 5 de enero una denuncia relacionada con estos hechos y acordó abrir unas diligencias de investigación. Este tipo de actuaciones son de carácter reservado, por lo que no ofrecerá más datos sobre el proceso. Sí se supo el miércoles que las dos mujeres que presentaron la denuncia contra el cantante, una empleada doméstica y una fisioterapeuta, declararán ante el tribunal como testigos protegidas, según informó la asociación Women’s Link, que ha asesorado a las dos mujeres a lo largo de los tres años de investigación que llevaron a la exclusiva de elDiario.es y Univisión Noticias en Estados Unidos.

Ambas siguen siendo empleadas de Julio Iglesias, por lo que la portavoz de la organización, Jovana Ríos, ha explicado que han solicitado a la Fiscalía que se restrinja el contacto entre las denunciantes y el acusado y que la declaración se realice por videoconferencia, dado que ninguna de las dos presuntas víctimas reside en España.

Ríos informó igualmente de que los delitos esgrimidos en la denuncia son los de agresión y acoso sexual, lesiones y trata de seres humanos para trabajo forzado y servidumbre, y aclaró que la denuncia se ha producido en España y no en los lugares donde presuntamente sucedieron los hechos porque consideran que la legislación española es más favorable a los intereses de las presuntas víctimas. Al tener el cantante nacionalidad española y no haberse iniciado ninguna otra investigación a nivel internacional, la Audiencia Nacional tiene plena competencia para asumir el caso.

A través de la organización, las dos presuntas víctimas de Julio Iglesias han revelado las motivaciones tras su denuncia, identificadas por su nombre de pila. «Hago esto por mí misma, por lo que he tenido que afrontar, por todas las mujeres que trabajan en esas casas y por mi país, República Dominicana, para que sepa que no puede venir a hacer lo que quiera», ha asegurado Rebeca. Por su parte, Laura ha afirmado: «Mi propósito es que ninguna mujer vuelva a sufrir este tipo de abusos por parte de él».

El caso se encuentra en fase de diligencias preprocesales, es decir, que la investigación se realiza de momento por parte de la Fiscalía, sin intervención judicial. Si el Ministerio Público encontrara suficientes indicios de la comisión de algún delito, presentará una querella ante la Audiencia Nacional. En caso contrario, las diligencias se archivarán.

Tocamientos, penetraciones, insultos y bofetadas

Estas antiguas trabajadoras de Julio Iglesias aseguran haber sufrido tocamientos, insultos y humillaciones durante su jornada laboral en un ambiente de control y acoso continuo, según una investigación realizada por elDiario.es, en colaboración con Univisión Noticias. Una de ellas sostiene incluso haber sido presionada para mantener encuentros sexuales con el artista, y habla de penetraciones, bofetadas y vejaciones físicas y verbales. Estos hechos ocurrieron en 2021, cuando la más joven de ellas tenía 22 años.

La empleada que ha asegurado haber sufrido penetraciones sostiene que el artista español, que en ese momento tenía 77 años, la mandaba llamar a su habitación muchas veces al acabar la jornada laboral. «Me usaba casi todas las noches», dice en una entrevista. «Me sentía como un objeto, como una esclava», añade en las declaraciones publicadas por elDiario.es. Estos encuentros sexuales se producían casi siempre con la presencia y la participación de otra empleada que ostentaba una superioridad jerárquica respecto a esta trabajadora del servicio doméstico.

De acuerdo con la investigación, las personas afectadas hablan de «condiciones de aislamiento de las mujeres, los conflictos laborales, la estructura jerárquica del personal y la tensión ambiental que generaba el carácter irascible de Iglesias». Según las experiencias de seis extrabajadoras o visitantes de la casa citadas en la información periodística, había dos categorías de empleadas, las que trabajan en el servicio doméstico, y las que tenían funciones específicas, como fisioterapeutas o bien simplemente acompañantes o invitadas del cantante. Por encima de estas, las encargadas, manejaban todos los asuntos del hogar y transmitían y ejecutaban las órdenes del dueño de la casa. Según uno de los relatos, estas encargadas instaban o pedían a las empleadas del servicio doméstico que acudieran a la habitación del cantante.

Los testimonios de las antiguas empleadas describen, siempre según la investigación, un sistema de selección de personal para el que se les solicitaba, durante el primer intercambio de información, fotografías de cara y cuerpo entero. Según las conversaciones de WhatsApp a las que ha accedido elDiario.es, se pactaba la contratación sin entrevista personal.

Al poco de estar allí, según estos testimonios, Julio Iglesias las sometía a preguntas íntimas («¿Te gustan las mujeres?», «¿Te gustan los tríos?», «¿Te has operado los pechos?») y, en algunos casos, les pedía verles los senos o se los tocaba, con el pretexto de comprobar cómo les había quedado la cirugía de aumento de pecho o para que él evaluara si debían de hacérsela. En ese tipo de conversaciones también les hacía proposiciones sexuales, según el relato de estas mujeres y de otros testigos.

Los hechos descritos por estas antiguas trabajadoras tuvieron lugar en las residencias de Julio Iglesias en Punta Cana (República Dominicana) y en Lyford Cay (Bahamas) supuestamente con el conocimiento de las mujeres encargadas de la gestión del hogar y la contratación del personal, según afirman estas dos extrabajadoras.