La Altagracia, RD. Los familiares de la adolescente fallecida Esmeralda Richiez, informaron que contrataron un nuevo abogado para que los represente en el caso que acusan al profesor John Kelly Martínez de la muerte de la joven.
Adelantaron que ofrecerán una rueda de prensa este miércoles, a las 9:00 de la mañana, para dar a conocer algunos detalles sobre el caso.
Yurimar Richiez, hermana de la fallecida, informó que, a partir de ahora, contarán con los servicios del abogado Julio César Silvestre, quien representará a familia.
Hasta ahora los abogados que representaban la familia Richiez eran Juan Francisco Guerrero Mármolejos y Raymundo Rosario.
Agregó que la rueda de prensa se llevara a cabo luego de que termine el interrogatorio en cámara de la única menor de edad vinculada al caso que falta por ofrecer su versión, por lo que los medios de comunicación han sido invitados.
La decisión de la familia ocurre un día después que el principal acusado se le impuso medida de coerción de un año de prisión preventiva y a su primo, Rubiel Morrillo Martínez, presentación periódica e impedimento de salida.
La magistrada Francis Yojaris Reyes Diloné, del Juzgado de Atención Permanente, dictó prisión preventiva contra John Kelly Martínez, quien se entregó al día siguiente de la muerte de la adolescente.
Martínez está imputado por la violación de los artículos 265, 266, 295, 303 y 331 del Código Penal Dominicano, sobre Violencia de Género e Intrafamiliar, cumplirá la prisión en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Anamuya, de Higüey.
Mientras que Morrillo Martínez, primo del imputado, enfrenta cargos por su complicidad y fue sometido a la justicia por la violación de los artículos 59, 60, 265, 266, 295, 302 y 331 de dicho
La investigación indica que en horas de la noche del pasado 12 de febrero la adolescente salió desde el hogar donde residía con sus padres en Vista Alegre, en compañía del maestro, así como de Morrillo Martínez y otras tres alumnas menores de edad.
Este martes, se supo que el área de psicología y orientación del Instituto Politécnico de Higüey realizaron una jornada para evitarles traumas a los estudiantes del plantel.
El director del Centro, Yovanny Guerrero confirmó que la jornada se lleva a cabo a los estudiantes del Tercer curso, con los compañeros de curso de Esmeralda, como con os demás alumnos del plantel.
Solicitan una nueva necropsia
Los familiares de la estudiante Esmeralda Richiez, encontrada muerta en el baño de su residencia luego de que saliera con su maestro de matemáticas, el primo de este y otras compañeras de escuela, solicitarán al Ministerio Público la realización de una segunda necropsia a su cadáver para avalar y hacer “incuestionables los resultados”.
La adolescente de 16 años fue sepultada el pasado miércoles 15 de febrero. De acuerdo a datos publicados por el Ministerio Público y dados por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) la adolescente fue sometida a una actividad sexual violenta, que causó un sangrado, que desencadenó en un shock hipovolémico.
La información sobre la solicitud de una segunda necropsia la dio a conocer el abogado de la familia de Richiez, Juan Francisco Guerrero Marmolejos, luego de la posposición de la medida de coerción del principal acusado, el profesor John Kelly Martínez y su primo Rubén Morillo Martínez.
El profesional que encabeza la defensa de la familia, dijo que están en desacuerdo con el informe dado por el Inacif, al considerar que el expediente acusatorio debe ser “completado y ofrecer detalles que no indica el estudio, tal como han corroborado personalidades, científicos y reconocidos comunicadores”.
Guerrero dijo, además, que el país quedó impactado al conocer los primeros detalles de la necropsia al cuerpo sin vida de la joven, el cual fue el segundo golpe a la familia, razón por la cual tiene preparada la instancia para que sea conocida por el Ministerio Público a principio de la semana.
Consideró que el abogado Modesto Castillo, quien defiende al principal acusado de la muerte de Esmeralda, debiera utilizar otra técnica para su defensa y no acusar a sus padres y “hacer alegatos de que estos le habrían propiciado golpes a su hija, como una estrategia para desviar el caso de las atrocidades, aprovechamiento y crueldad con que se manejó el maestro frente a su propia estudiante, que sedujo siendo una menor”.
Guerrero también negó que los padres no actuaran, a pesar de que la joven le negó lo ocurrido y producto de algún “alucinógeno y pérdida de sangre, fue disminuyendo su capacidad de pensar con normalidad y no advertir que estaba en peligro de muerte”.
Para principio de semana, la jueza Yohany Diloné, del Tribunal de Atención Permanente de Higüey tiene a su cargo el conocimiento de medida de coerción contra los dos acusados en este caso.







