Redacción.- La jefa del régimen de Venezuela, Delcy Rodríguez, rechazó este domingo lo que describió como “órdenes” provenientes de Washington sobre la política interna del país y defendió la apertura de un diálogo entre actores venezolanos como vía para resolver conflictos, tras la captura de Nicolás Maduro en una intervención militar de Estados Unidos el pasado 3 de enero.
En declaraciones transmitidas por Venezolana de Televisión, Rodríguez sostuvo que las diferencias deben abordarse sin imposiciones externas y mediante un proceso de negociación con resultados inmediatos.
“Ya basta de las órdenes de Washington sobre políticos en Venezuela, que sea la política venezolana quien resuelva nuestras divergencias y nuestros conflictos internos”, afirmó la funcionaria chavista.
En ese contexto, planteó la necesidad de abrir espacios para la “divergencia democrática”, aunque advirtió que quienes, a su juicio, “busquen el daño y el mal” deben ser excluidos de la vida nacional.
Rodríguez llamó a un diálogo político amplio, que incluya tanto a sectores afines como críticos del chavismo, y aseguró que la discusión con quienes piensan distinto es válida siempre que se haga con respeto y bajo la conducción de instancias nacionales. La coordinación del proceso fue asignada al presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, con el mandato de lograr acuerdos concretos e inmediatos.
La jefa chavista subrayó que la prioridad debe ser la estabilidad interna del país.
“No puede haber diferencias políticas ni partidistas cuando se trata de la paz de Venezuela”, expresó.
Rodríguez también volvió a cuestionar el papel de Estados Unidos en la crisis venezolana, especialmente tras la operación que derivó en la captura de Maduro, y criticó a dirigentes de oposición que habrían respaldado esa acción.
“Quienes agradecieron el bombardeo contra nuestro pueblo no merecen la dignidad de este país”, sostuvo.
Tras el operativo, el presidente estadounidense Donald Trump advirtió que Rodríguez “pagará un precio muy alto” si no actúa correctamente, aunque posteriormente, tras una conversación telefónica, la calificó como “una persona fantástica” con la que han trabajado “muy bien”.
En paralelo, el régimen interino anunció la liberación de presos políticos. Según cifras oficiales, se han producido más de 600 excarcelaciones, aunque organizaciones de derechos humanos cuestionan esos datos. La ONG Foro Penal reporta solo 269 liberaciones confirmadas, mientras más de 700 personas continuarían detenidas por razones políticas.
Familiares de los detenidos denuncian falta de transparencia y ausencia de listas oficiales, mientras organizaciones humanitarias reclaman la supervisión de organismos internacionales.
El país permanece bajo un estado de conmoción, decretado tras el operativo militar estadounidense, que restringe libertades públicas. La ONG Provea advirtió que esta medida consolida un esquema de represión, otorgando a los cuerpos de seguridad un marco inconstitucional para profundizar la persecución política.






