La abuela de Rawell Sierra denuncia que los agentes huyeron y cerraron el destacamento tras el mortal incidente.
Santo Domingo.- La trágica muerte del joven Rawel Sierra, de 18 años, a causa de un disparo realizado supuestamente por un agente de la Policía Nacional (PN) en el sector Brisas del Este, Santo Domingo Este, mantiene sumergidos en un profundo dolor a sus familiares y vecinos, quienes hoy claman por justicia.
Embargada por la desesperación y el llanto, la abuela de la víctima narró los angustiosos momentos que vivió al descubrir el cuerpo de su pariente, asegurando textualmente que “cuando vi a mi nieto así yo como que me volví loca, salí corriendo para donde estaba la policía, pero ellos huyeron hacia su destacamento y cuando llegué lo habían cerrado”.
Este trágico desenlace ha provocado la indignación colectiva de los comunitarios de la barriada, quienes rechazan este presunto abuso de autoridad y advierten que no descansarán hasta que los responsables del crimen paguen por sus actos, “nosotros exigimos justicia porque somos ciudadanos de este país, como le hacen a todo el que ellos quieren”.
Ante estas graves acusaciones sociales, el vocero de la Policía Nacional manifestó que las investigaciones en oficiales en curso abarcan a todos los involucrados, y que “los agentes que están de servicio en este tipo de manifestaciones cívicas no portan armas letales, sino que son armas que no provocan muerte”.
El Hecho
Según los reportes preliminares, Rawel Sierra habría sido herido de gravedad tras recibir un disparo en la cabeza durante una protesta pacífica por los constantes apagones que se registran en el sector Brisas del Este.
Sierra permaneció ingresado desde el pasado jueves en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Traumatológico Doctor Darío Contreras, donde recibía atención médica debido a la gravedad de la lesión.






