Por: Orión Mejía, periodista de RD.
La semana inicia con noticias desalentadoras como los aumentos de hasta nueve pesos en los tipos de gasolina y gasoil, otros 28 arrestados por corrupción en el caso Senada, catorce muertos por la Policía en los últimos ocho días y alza en la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Al gobierno le cuesta cruzar los dedos para que el precio del petróleo salga del círculo infernal de los US$ 100 dólares, porque la economía ni la gobernanza soportarían una calentura de precios de RD$350.10 y RD$302.10 en el galón de gasolina y gasoil.
El general Ernesto Rodríguez García inició su gestión como director de la Policía con arengas sobre respeto a los derechos humanos y visitas a los cuarteles, pero ha tenido que confrontar un recrudecido brote de delincuencia, criminalidad e inseguridad, que la institución abordó a tiro limpio con saldo de 14 muertos en una semana.
Causa profunda pena el arresto de médicos y prestadores de servicios de salud, investigados sobre una nueva fase del fraude perpetrado contra el Seguro Nacional de Salud (Senasa). Clara señal de que la corrupción ha hecho metástasis en el tuétano de la sociedad.
El aumento de 25 puntos básicos, junto a la promesa de otro incremento en diciembre, en la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) obliga a autoridades monetarias y financieras a mover fichas del ajedrez económico hacia zonas restrictivas en esfuerzo por garantizar control de inflación, tarea que el difícil entorno internacional convierte en ciclópea.
Sería poco menos que imposible que el gobierno plantee una reforma fiscal, aunque fuera similar a la ejecutada este año, por lo que muchos economistas consideran de difícil ejecución plena el Presupuesto General del Estado 2027 anunciado la semana pasada por el gobierno, ascendente a RD$2, 036,644.2, con un incremento de casi un 11% y una estimación de déficit fiscal de 3.4%.
En el menor de los escenarios, se requiere un incremento en los ingresos de 196 mil millones de pesos para poder cumplir con la proyección de un déficit fiscal de 3.4%, por lo que se vaticina que el monto de ese presupuesto se reduciría en las postrimerías de 2027, si persiste la nubosidad internacional.
A ese brebaje de crisis se agrega la presión de Estados Unidos para que el gobierno derogue el decreto que impone un arancel a las importaciones de arroz, a partir de las 23 mil toneladas métricas que ingresan desde ese mercado libre de impuesto, lo que pone en riesgo una industria estratégica que impacta a la economía y gobernanza por los cuatro costados.
Autoridades monetarias y financieras saben lo que tienen que hacer para para evitar convulsión económica, aunque se requiere rogar para que Washington quite el pie sobre el cuello de la República. Al gobierno le corresponde poner remedio contra la corrupción, delincuencia y criminalidad, antes de que sea muy tarde.
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