SANTO DOMINGO.- El fundador del Partido Justicia Social (PJS), Julio César Valentín, reafirmó este domingo la alianza de esta organización con el gubernamental Partido Revolucionario Moderno (PRM) y señaló que su prioridad es fortalecer sus estructuras a nivel nacional con miras a las elecciones de 2028.
Valentín habló cuando asistía a la convención celebrada este domingo por el PRM, en la cual fueron juramentados Luis Abinader, Juan Garrigó Mejía y Deligne Ascención como presidente, secretario general y vicepresidente del PRM, respectivamente.
Explicó que su presencia en esta actividad del PRM respondió a la condición del JS de aliado del actual partido de gobierno.
Preguntado sobre los reclamos de dirigentes y militantes de Justicia Social que consideran que esta entidad ha tenido poca participación en el Gobierno, reconoció que durante las negociaciones de la esta no fueron establecidos compromisos específicos relacionados con posiciones en la administración pública. “Cuando nosotros hicimos un pacto no hicimos especificaciones de aspiraciones en particular. Probablemente sea un error, sin embargo, entendemos que no es lo más importante”, sostuvo Valentín, quien es superintendente de Seguros.
PROCESO DE ORGANIZACIÓN
Indicó que, en esta etapa, el PJS está concentrado en completar su organización y ampliar su presencia territorial, luego de haber obtenido su reconocimiento formal sin disponer del tiempo suficiente para desarrollar una estructura amplia antes de los pasados comicios.
Dijo que dirigentes de la entidad recorren el país con el propósito de consolidar equipos políticos que permitan a ésta una participación competitiva en las elecciones de 2028.
Sobre el proceso interno del PRM, el exsenador consideró que éste logró renovar sus autoridades sin mayores conflictos y ahora está en una posición competitiva de cara al próximo ciclo electoral, teniendo en su directiva personas con experiencia y perfiles jóvenes.
No obstante, advirtió que mantenerse en el Gobierno no garantiza por sí solo el éxito electoral, por lo que deberá corregir eventuales debilidades y prestar atención al movimiento de sus adversarios.
“El Gobierno tiene un colchón fuerte, pero no puede descuidarse porque hay actores políticos que están en la calle que también son decisivos, que tienen experiencia, y nunca en política se puede menospreciar a los competidores”, manifestó.






