SANTO DOMINGO.- El Gobierno de la República Dominicana aclaró formalmente que este país no realiza una triangulación ilícita de mercancías y se desvinculó de cualquier red de fraude comercial que perjudique a otros países.
Esta respuesta contundente surge tras la publicación del informe de la Casa Blanca titulado «La Gran Estafa del Transbordo» (The Great Transshipment Scam) que incluye a más de 40 países —entre ellos República Dominicana, México, Canadá y la Unión Europea— en una lista de territorios con riesgo potencial para el reenvío de productos chinos con el fin de evadir aranceles estadounidenses.
A través del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), las autoridades dominicanas fijaron su postura para proteger la reputación internacional del comercio local.
Aclararon que el informe estadounidense identifica riesgos por rutas logísticas, pero no impone sanciones, penalidades ni restricciones arancelarias contra la República Dominicana. Tampoco cuantifica un volumen de contrabando atribuido al país
Enfatizaron que una cosa es la triangulación ilegal y otra muy distinta es la producción real, inversión productiva y nearshoring.
República Dominicana cuenta con plantas industriales, zonas francas y trabajadores dominicanos que añaden valor real y transformación sustancial a las mercancías antes de ser exportadas a los Estados Unidos.
El ministerio dominicano de Industria y Comercio, Eduardo Sanz Lovatón, aseguró que el Estado es el primer interesado en identificar, corregir y sancionar cualquier operación irregular que intente utilizar el territorio nacional para falsear el origen de mercancías o reetiquetar productos.
Aclaró que el documento no establece que las exportaciones dominicanas, en términos generales, sean producto de triangulación ilícita, ni cuantifica un volumen atribuible al país. Tampoco impone ni anuncia sanciones, penalidades, restricciones comerciales o medidas arancelarias contra República Dominicana.Lo que hace, precisó, es identificar riesgos potenciales asociados a determinadas rutas, productos y plataformas logísticas en más de 40 países.
«La República Dominicana es una plataforma real de manufactura, zonas francas y logística. Aquí existen plantas, inversión, trabajadores dominicanos y procesos productivos que generan valor antes de exportar a los Estados Unidos. Una cosa es triangulación ilícita y otra muy distinta es manufactura legítima, inversión productiva y nearshoring», expresó
Dijo que comparte el objetivo de Estados Unidos de impedir que empresas utilicen territorio dominicano para evadir ilegalmente aranceles, falsear el origen de una mercancía o reetiquetar productos.
«Si existe alguna operación irregular, la República Dominicana es la primera interesada en identificarla, corregirla y sancionarla conforme a la ley. Nuestro país no promueve ni tolera prácticas dirigidas a encubrir el origen real de mercancías», indicó.
Explicó que las empresas que participan en la cadena logística y en la manufactura de exportación están sujetas a procesos de verificación, fiscalización y cumplimiento para asegurar producción real, transformación sustancial cuando corresponda y documentación trazable.
Asimismo, informó que trabaja de forma coordinada con las autoridades aduaneras y comerciales nacionales y mantendrá el diálogo con las autoridades estadounidenses para entender los indicadores señalados y fortalecer la trazabilidad, los controles y la cooperación bilateral.
«El objetivo del Gobierno es claro: distinguir entre la triangulación ilegal y la producción legítima que ocurre cuando una empresa invierte, produce, emplea dominicanos y transforma bienes en la República Dominicana», agregó.



