SANTO DOMINGO.– El presidente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Pelegrín Castillo Semán, planteó la necesidad de modificar los esquemas utilizados para calcular el Precio de Paridad de Importación (PPI) de los combustibles, con el objetivo de reducir la carga económica que, según afirmó, afecta a amplios sectores de la población, especialmente a los consumidores de Gas Licuado de Petróleo (GLP).
El exministro de Energía y Minas sostuvo que estudios realizados por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) indican que no existe justificación para que los consumidores de GLP paguen sobreprecios estimados en 38 pesos por galón.
CUESTIONA SUBSIDIOS PUBLICOS
Castillo cuestionó que se presenten como subsidios públicos mecanismos que, a su juicio, no representan una reducción real del costo para los usuarios, y consideró que los períodos de crisis deben aprovecharse para impulsar reformas estructurales pendientes en materia energética.
“Las fórmulas de cálculo de los precios de los combustibles precisan de cambios racionales y mayor transparencia”, afirmó el dirigente político, al anunciar que trabaja en propuestas de modificación de la ley y el reglamento utilizados para la fijación de precios.
Indicó que evalúa la posibilidad de impulsar estas iniciativas mediante mecanismos de participación ciudadana contemplados en la Constitución dominicana.
LLAMA DESARROLLAR SEGURIDAD ENERGETICA
En otro orden, Castillo llamó a desarrollar con carácter de urgencia una agenda de seguridad energética vinculada a la seguridad alimentaria, ante los escenarios internacionales de incertidumbre.
Entre las medidas propuestas mencionó aumentar la exploración de hidrocarburos, ampliar la capacidad de almacenamiento de combustibles, promover el uso de biocombustibles nacionales, fortalecer la generación distribuida mediante energía solar y establecer mecanismos de compra y transporte de combustibles bajo esquemas público-privados.
Finalmente, advirtió que una prolongación de los conflictos internacionales, especialmente en Medio Oriente, podría generar mayores riesgos económicos y afectar las cadenas de suministro, por lo que llamó a las autoridades a prepararse ante posibles escenarios de crisis.







