La creciente violencia en el sur del Líbano amenaza el acuerdo preliminar alcanzado entre Estados Unidos e Irán, luego de que una intensa ofensiva israelí dejara al menos 47 muertos y 97 heridos en las últimas horas, según el Ministerio de Sanidad libanés.
Las autoridades informaron que, desde el inicio de la actual ofensiva israelí el pasado 2 de marzo, cerca de 3,980 personas han fallecido y más de 12,000 han resultado heridas en territorio libanés.
La situación ha provocado la suspensión indefinida de la ronda de negociaciones que Washington y Teherán tenían previsto celebrar este viernes en Suiza para avanzar hacia un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones.
LOS ATAQUES CONTINUARON
Aunque diversos medios reportaron un posible alto el fuego entre Israel y Hizbulá, ninguna de las partes confirmó oficialmente la información y los ataques continuaron durante la jornada. El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró haber solicitado a Israel aceptar una tregua, calificando la medida como “positiva”.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que ordenó intensificar las operaciones militares tras la muerte de cuatro soldados israelíes en enfrentamientos con Hizbulá. Según el Gobierno israelí, fueron atacados unos 80 objetivos vinculados al grupo chií.
Mientras tanto, el líder de Hizbulá, Naim Qasem, reiteró que la organización continuará combatiendo a Israel y aseguró que no retrocederá en su estrategia militar.
En medio de la crisis, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reiteró al presidente libanés, Joseph Aoun, la necesidad de desarmar a Hizbulá y respaldó los esfuerzos para fortalecer la soberanía del Estado libanés.
La escalada de tensión amenaza un acuerdo que contempla la reducción de sanciones a Irán, la reapertura del estrecho de Ormuz y medidas para disminuir los conflictos regionales, objetivos que ahora enfrentan un panorama incierto.






