MEXICO: Once muertos y 12 heridos tras un ataque en una cancha de fútbol

Fuente: AP.

CIUDAD DE MÉXICO — Envases de cerveza, ropa con aparentes restos de sangre y algunas veladoras permanecían el lunes esparcidos por un campo de fútbol local del municipio de Salamanca, una localidad del estado de Guanajuato, en el centro de México, donde el domingo murieron al menos 11 personas y otras 12 resultaron heridas cuando individuos armados dispararon contra la gente que pasaba la tarde en el lugar después de un partido.

Mientras la fiscalía local investiga lo ocurrido, la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García, aseguró el lunes en sus redes sociales que «la seguridad en la región ha sido reforzada» con fuerzas estatales y federales y que se trabajará con «firmeza» para recuperar la tranquilidad de la comunidad y dar con los responsables.

El suceso es uno de los peores ataques en un lugar público de esta administración y tuvo lugar en el estado con más homicidios del país, una región de intensa violencia vinculada a la disputa territorial entre el cártel local de Santa Rosa de Lima -un grupo muy violento y dedicado principalmente al robo y tráfico de combustible- y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Según una autoridad federal al tanto del caso y que pidió el anonimato por no estar autorizada a hablar de una investigación en curso, los primeros indicios apuntan a que parte de las personas fallecidas estarían vinculadas a una empresa de seguridad privada ligada al CJNG. Añadió que antes del ataque se localizaron cartulinas atribuidas al cártel de Santa Rosa en las que menciona su disputa con Jalisco.

El campo de fútbol, de tierra y donde se jugaba un partido de aficionados de una liguilla privada, está situado unos 300 kilómetros al noroeste de la capital mexicana. La Guardia Nacional hacía el lunes por mañana rondas esporádicas por la zona.

El alcalde de Salamanca, César Prieto, dijo el domingo que el suceso es parte de la «ola de violencia» que vive la zona y de la existencia de «grupos criminales tratando de someter a la autoridad».

Nancy Angélica Canjura, investigadora de Causa Común -una ONG que analiza datos de inseguridad-, indicó que al margen de si los fallecidos están vinculados o no con la delincuencia, el hecho de que el ataque se dé en un lugar público y durante una actividad festiva tiene un gran impacto social porque lo que queda en el imaginario colectivo es «no se puede salir de preferencia… no hay que mantenerse en espacios abiertos».

Canjura recordó que durante 2025 Guanajuato fue escenario de ataques en sepelios, fiestas u otras actividades públicas y todo eso «diluye el tejido social, limita la vida en comunidad» y permite que los grupos delictivos tengan más poder.

El suceso tuvo lugar a pocos meses del inicio de la Copa del Mundo de Fútbol en México -coanfitrión del torneo junto a Canadá y Estados Unidos- , mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum no solo enfatiza sus avances en seguridad sino que intenta promocionar el fútbol local y de base como «herramienta poderosa para el desarrollo integral» de la población, según destacó la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.

Zona de disputa criminal

El analista de Seguridad David Saucedo estimó que todo apunta a que el cártel de Santa Rosa de Lima quería «provocar el arribo de fuerzas estatales y federales» a esa zona y perjudicar a su enemigo, el CJNG. Agregó que el suceso «echa por tierra la imagen que México quiere proyectar de una coordinación y un combate y contención de la violencia homicida, justo en la víspera de la realización de la Copa Mundial de Fútbol».

El Cártel de Jalisco Nueva Generación es la organización criminal en mayor expansión en México, declarada como terrorista por la administración de Donald Trump, que también puso en la mira al cártel de Santa Rosa de Lima.

De acuerdo con el Departamento del Tesoro, las acciones de este último grupo «contribuyen a la existencia de un mercado negro transfronterizo de energía, socavan a las empresas legítimas de petróleo y gas natural de Estados Unidos, y privan al gobierno mexicano de ingresos fundamentales» al robar miles de millones de dólares a Petróleos Mexicanos, la energética estatal mexicana.

De hecho, el alcalde de Salamanca recordó que la semana pasada hubo una amenaza con un artefacto explosivo en las instalaciones de Pemex que fue desactivado sin causar daños.